Cómo escribir silencios…
Pensaba en estas flores azules, marchitas. Pensaba que es lo que yo quería hacer. Las flores azules, en el principio de los tiempos fue una cosa, justa y también bella (palabra manoseada). Volvió (volví) y pretendía ser otra. No funcionó. Y otra más. No funcionó (en mi cabeza). Otra más. No funcionó. ¿Cual es el problema? Me lo preguntaba… Es más: me lo pregunto.
Hace unos años escuchaba obsesivamente un programa de radio, de la radio francesa. Se llamaba Les nuits magnétiques. Un día le dedicaron el programa a Georges Bataille. Alain Veinstein entrevistaba a una especialista en su obra. Preguntaba y ella respondía, pero no inmediatamente. Estaba el silencio. Unos silencios enormes, profundos, tremendos. Y él la dejaba. Hasta el sobrecogimiento.
Las flores azules quiere ser ese programa de radio, quiere ser un lugar donde la escritura esté poblada de silencios. Pero ¿cómo se escriben los silencios?
PJ Harvey, John Parish, The soldier. Una cierta fragilidad, una cierta precariedad.
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Palabras, Sonidos | Nadie dijo nadaTocar cosas con la mano derecha
Ahora que igual ya no me queda ni un sólo lector, puedo volverme descaradamente repetitivo e incluso banal. De modo que vuelvo sobre Delerm y además sobre una tontería (o no). Y es que esta grabación me tiene cautivado. En ella, nuestro “hombre que quería ser Gainsbourg” se une a Jeanne Cherhal, que no sé lo que quería ser porque no hemos llegado a ese punto de intimidad y ni tan siquiera me atrevo a intuir cosas. Entonces, tocan el piano a tres manos. Vincent pone las dos suyas y Jeanne su mano derecha, deliciosa. Está ahí sentada, con tanta clase, tan francesa ella (como nos imaginamos a las francesas… luego vete a saber cómo serán), como si la cosa no fuera con ella (tanto que incluso se nos despista un poco en su primera entrada, como diciendo, “ah sí, era eso”). Y entonces la cosa quedaría así… Anita Petersen…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos
| Palabrejas: Jeanne Cherhal, Vincent Delerm |
Nadie dijo nada
Le baiser Modiano, de Vincent Delerm
Sonaba Vicent Delerm, un poco por azar. Vicente Derlerm es un tipo que quería ser (e igual aún quiere) Gainsbourg. Intenta conseguirlo no peinándose, con letras curiosas o “sucias”, melodías traviesas o simplemente bellas, despojadas de casi todo (como ésta), en las que parece que esa belleza ha sido encontrada por casualidad, a la vuelta de una esquina (como si las cosas bellas se encontraran así, a la vuelta de las esquinas).
En todo caso, sonaba Vicent Delerm… Y entonces pensé que debía volver a escribir. Sentí incluso la necesidad, con tal intensidad que me iba a echar a llorar, como un crío. Debía llegar a casa, sentarme, ponerme su música y, simple, escribir. A veces las cosas son así, sencillas. Pero no hice nada. De nuevo, no hice nada.
Marine…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | Palabrejas: Vincent Delerm | Nadie dijo nadaMi pobre patria
La conclusión terrible es que estamos más en manos de los estúpidos que de los inteligentes.
Leonardo Sciascia, Fuego en el alma, conversaciones con Domenico Porzio, en traducción de Víctor Gallego Ballestero para Mondadori
Franco Battiato, Mi pobre patria.
Hoy, tras las noticias del día y viviendo donde vivo, me venía a la cabeza esta canción de Battiato, y pensaba si realmente en estos tiempos vale la pena no ya luchar por algo, sino simplemente preocuparse por algo, discutir por algo, pensar que existen otros mundos, menos absurdos que éste, donde el hombre pueda ser un hombre. Pero no se me ha ocurrido ninguna respuesta. Tan sólo y de nuevo, leer a Sciascia, último refugio de mi inteligencia, amenzada por la de los demás…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Palabras, Sonidos | Palabrejas: Franco Battiato, Leonardo Sciascia | 2 escribieron alguna cosaLlorando… o lloriqueando…
Volvía a casa. No recuerdo ningún elemento metereológico para darle un toque colorista al relato, ningún elemento pintoresco, ningún estado de ánimo, nada. Luego éste es un relato breve y frío.
Volvía a casa. Un grupo de niñas jugaban o estaban, simplemente, en la puerta de la guardería (pero no formaban parte de ella). Se reunían allí, iban a para allí. Varías de ellas se reían. Una, que no lo hacía, dijo: “Me vais a hacer llorar”.
Fin.
Arab Strap, Piglet.
He preferido la versión en directo de esta canción, su sonido sucio (¿por qué la gente no se calla nunca?). Última gira del grupo escocés, que se separaba. Una de mis bandas preferidas, escuchada hasta el agotamiento.
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | Palabrejas: Arab Strap | Nadie dijo nadaPlease please please let me get what I want, de The Smiths
Por favor, por favor, por favor, déjame conseguir lo que quiero
Buenos tiempos, para variar
Mira, la suerte que he tenido
haría que un buen tipo
se volviera malo
Así que por favor, por favor, por favor,
déjame, déjame, déjame
déjame conseguir lo que quiero
esta vez
No he tenido ni un sólo sueño en muchísimo tiempo
Mira, la vida que he tenido
volvería malo a un buen tipo
Así que por una vez en mi vida
déjame conseguir lo que quiero
El señor sabe que será la primera vez
El señor sabe que será la primera vez
Traducción de Conexiones paupérrimas
(Realmente, yo quería poner esto el próximo viernes, como momento musical de la semana… pero estoy tan realmente falto de la más mínima inspiración, por no decir de la más mínima capacidad de escribir nada, que mañana será otro día…)
The Smiths, grupo al que vuelvo una y otra vez una y otra vez desde que era tan sólo un crío, representaron la unión perfecta de un guitarrista (Johnny Marr) y un cantante (Morrissey) con tendencia a la deriva, cada uno en lo suyo. La deriva, uno de los movimientos más interesantes a realizar. De vez en cuando, completaban sus discos con pequeñas piezas de minimalismo musical y maximalismo de los sentimientos, que solían servir para que Morrissey le echara algo en cara a Marr. Please please please let me get what I want es una de ellas.
Y después de todo, sólo quería decir que a mi también, por una vez en la vida, me gustaría conseguir lo que quiero…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | Nadie dijo nadaCome mi vuoi?, de Paolo Conte
¿Cómo me quieres?
¿Qué me das?
¿Dónde me llevas?
Me gustaría…
me entenderás…
¿sabes como tomarme?
Dame un sandwich y un poco de indecencia
y una música turca también ella,
dale fuerte que llene la habitación
de conjuros y disparos y petardos,
eh, ¿cómo me quieres?
Que se escuche hasta el autobús perdido
una vez lejos de aquí
y el olor de especias que tiene la oscuridad
con nosotros dos dentro a oscuras abrazados,
eh, ¿cómo me quieres?
Traducción propia
Si la semana pasada estaba Azzurro y también Celentano, esta tocaba dejar a Paolo Conte solo, despojado de todo, acompañado de si mismo y poco más. Suficiente, mucho más que suficiente, porque Paolo Conte es grande, incluso inmenso, y su música es otra cosa, y su voz otra más. Y así, esos sonidos nos llevan lejos, a otro sitio, a otro tiempo. O quizás tan sólo a algún lugar en nuestro interior, viejas historias,…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | Nadie dijo nadaAzzurro, de Paolo Conte, cantada por Adriano Celentano
Aguardo el verano todo el año
y de repente aquí está…
Ella se ha marchado a la playa
y estoy solo en la ciudad,
oigo silbar sobre los tejados
un aeroplano que se va.
Azul,
la tarde es demasiado azul,
y larga para mí,
reparo
en que sin ti
ya no tengo recursos
y entonces
casi tomo el tren
y voy, voy hacia ti
mas el tren de los deseos
en mi pensamiento va en direccion contraria.
Parece cuando estaba en la parroquia
bajo aquel sol, hace tantos años…
aquellos domingos solo
paseando por un patio…
ahora me aburro más que entonces:
no hay ni un cura con quien hablar…
Azul,
la tarde es demasiado azul,
y larga para mí,
reparo
en que sin ti
ya no tengo recursos
y entonces
casi tomo el tren
y voy, voy hacia ti
mas el tren de los deseos
en mi pensamiento va en direccion contraria.
Busco un poco de África en el jardín
entre el oleandro y el baobab,
como hacía de niño,
pero aquí hay gente, ya no se puede:
están regando tus rosas,
no está el león, quién sabe dónde está…
Azul,
la tarde es demasiado azul,
y larga para mí,
reparo
en que sin ti
ya no tengo recursos
y entonces
casi tomo el tren
y voy, voy hacia ti
mas el tren de los deseos
en mi pensamiento va en direccion contraria.
Traducción de Joan Rimbau para el libro Paolo Conte. La reconstrucción del Mocambo y otras canciones
Adriano Celentano o la chulería. Por que seguramente nadie ha cantado con una aire tan entre desafiante y seductor una canción como Celentano canta el Azzurro de Paolo Conte (hombre cuya música aprecio especialmente y sobre el que volveré y volveré y volveré). Eran otros tiempos, quizás.
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | 3 escribieron alguna cosaAvec le temps, de Léo Ferré
Con el tiempo…
con el tiempo, se va, todo se va
se olvida el rostro y se olvida la voz
el corazón, cuando más golpea, es porque no vale la pena de ir
a buscar más lejos, es necesario dejar hacer y está muy bien
con el tiempo…
con el tiempo, se va, todo se va
el otro que adorábamos, que buscábamos bajo la lluvia
el otro que adivinábamos en el rodeo de una mirada
entre palabras, entre líneas y bajo el maquillaje
de un juramento maquillado que se va a hacer su noche
con el tiempo todo se desvanece
con el tiempo
con el tiempo, se va, todo se va
igual los más bonitos recuerdos, callan
en la galería donde me revuelvo en los anaqueles de la muerte
el sábado por la tarde cuando la ternura se va, toda sola
con el tiempo…
con el tiempo se va, todo se va
el otro a quien creíamos para un resfrío, para una nada
el otro a quien le dábamos viento y joyas
por quien hubiéramos vendido nuestra alma por algunos centavos
delante de quien uno se arrastraba como se arrastran los perros
con el tiempo se va, todo va bien
con el tiempo…
con el tiempo se va, todo se va
se olvidan las pasiones y se olvidan las voces
que te decían bajito las palabras de aquéllas personas
no vuelvas tarde, sobre todo que no te dé un resfrío
con el tiempo…
con el tiempo se va, todo se va
y uno se siente envejecido como un caballo rendido
y uno se siente helado en un lecho de azar
y uno se siente absolutamente solo quizá, pero tranquilo
y uno se siente confuso por los años perdidos -entonces-, verdaderamente
con el tiempo uno no ama más
Traducción de Elvira84 en Inside me is the un-me
Léo Ferré o la convicción. El momento musical de la semana. Puro, simple, bello. Despojado. Convulso. Justo. Sólo eso.
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | Alguien comentó algoL’animale, de Franco Battiato
El animal
Vivir no es muy complicado
si puedes renacer después y cambiar varias cosas,
las frivolidades y tanta estupidez.
Mientes, tú mientes bien.
Cuando te tengo junto a mí tu me das la razón
y quisiera decirte que prefiero estar sólo,
y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.
Dentro de mí chispas de fuego
y el agua que lo apagará.
Si quieres ver como arde espárcelo en el aire
o déjalo en la tierra.
Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.
No, definitivamente no pongo la canción cantada en castellano… Porque no y ya está. Qué grande este tema de Battiato… Incluso que justo. Yo, que también llevo un animal dentro (como tantos o quizás todos), un animal que también se me toma el café y que tampoco me deja vivir muy bien, un animal que seguramente tiene las mismas razones que el de Battiato, me encuentro a menudo con esta canción en mi cabeza… Me sorprendo cantándola (porque las canciones de Battiato no se pueden tararear) y algún día que otro día me imagino en una escena como aquella de Palombella rossa, de Nanni Moretti, en la que el público de un encuentro de voleibol cantaba a coro una canción del músico italiano.
Cierto, vivir no es muy complicado si se pudiera renacer… O simplemente volver… Volver, volver,…
Escrita por Ferdinand Jacquemort | Guardada en Sonidos | 2 escribieron alguna cosa