Una mitad…
August 24th, 2007

Querida, por poco que tú te muevas,
renacen todas mis penas.
El cielo estaba tan azul, tan tierno,
el mar tan verde, y el aire tan dulce.
Me asusta siempre -¡lo que es la espera!-
alguna fuga atroz de las tuyas.
Del acebo de hoja barnizada
y del luciente boj estoy cansado,
y del infinito campo
y de todo, salvo de tÃ, harto.
Spleen, de Paul Verlaine
Verlaine, ese monstruo faúnico de los tiempos antigüos, creÃa en la belleza con tal intensidad que no le importaba intentar asesinar a su amante Rimbaud o estrangular a su madre y luego escribir cosas tan desgarradoramente hermosas como este poema y otros tantos, muchos…
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Pensar que ahora hay tantos a los cuales no le importa matar a su amante o estrangular a su madre sin dejar un solo renglón que valga la pena.
Besos y noticieros
Si, esa es la tragedia de estos tiempos… Realmente es un bello poema sobre la ausencia. Viendo a este hombre es imposible imaginarle pensando en la dulzura del aire. Le pegaba más la pistola… Otra de las tragedias de este tiempo: un poeta se parece demasiado a la imagen de un poeta. A partir de ahÃ, difÃcilmente serán imprevisibles. Y la poesÃa sin la imprevisibilidad vete a saber qué es…