L’animale, de Franco Battiato
El animal
Vivir no es muy complicado
si puedes renacer después y cambiar varias cosas,
las frivolidades y tanta estupidez.
Mientes, tú mientes bien.
Cuando te tengo junto a mà tu me das la razón
y quisiera decirte que prefiero estar sólo,
y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.
Dentro de mà chispas de fuego
y el agua que lo apagará.
Si quieres ver como arde espárcelo en el aire
o déjalo en la tierra.
Y el animal que yo llevo dentro
no me ha dejado nunca ser feliz.
Me roba todo, hasta el café.
Me vuelve esclavo de mis pasiones,
sin desistir jamás, y nunca espera.
Y el animal que yo llevo dentro te ama a ti.
No, definitivamente no pongo la canción cantada en castellano… Porque no y ya está. Qué grande este tema de Battiato… Incluso que justo. Yo, que también llevo un animal dentro (como tantos o quizás todos), un animal que también se me toma el café y que tampoco me deja vivir muy bien, un animal que seguramente tiene las mismas razones que el de Battiato, me encuentro a menudo con esta canción en mi cabeza… Me sorprendo cantándola (porque las canciones de Battiato no se pueden tararear) y algún dÃa que otro dÃa me imagino en una escena como aquella de Palombella rossa, de Nanni Moretti, en la que el público de un encuentro de voleibol cantaba a coro una canción del músico italiano.
Cierto, vivir no es muy complicado si se pudiera renacer… O simplemente volver… Volver, volver,…
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Cierto, no es muy complicado. A veces es imposible.
Besos y vidas
Yo tengo el tÃtulo de una pelÃcula checa que me encanta y me repito a menudo: El coraje cotidiano. Creo que los verdaderos héroes son simplemente aquellos que viven, de las más diversas maneras, dÃa tras dÃa y no los que, yo qué se, suben una montaña inmensa o cruzan de un tirón no sé que mar. Lo realmente complicado es escontrar ese coraje dÃa a dÃa…